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Exposición permanente en la Casa de la Moneda

CASA DE LA MONEDA
Casa de la Moneda

Lugar: Casa de la Moneda
Fecha: 1 agosto - 1 agosto

Los elementos
En Numismática, a la cara de las monedas la llamamos anverso y a la cruz reverso. Campo a la superficie de la moneda, donde el diseñador y los grabadores han ido colocando las letras y figuras. A menudo está limitado por una línea circular que se llama gráfila o grafila. Los motivos de las monedas islámicas suelen limitarse a inscripciones que cubren casi todo el campo y algún adorno.

Los metales
Los metales más empleados históricamente para la fabricación de moneda han sido el oro, la plata, el cobre y aleaciones. El valor de los metales depende del peso de cada pieza y del porcentaje de pureza de dicho metal, lo que se llama ley.

Los sistemas de fabricación
La acuñación consiste en poner un disco de metal entre dos troqueles que llevan moldeado el anverso y el reverso, y presionar el conjunto mediante un golpe fuerte. Es el método que utilizaron los inventores de la moneda y el que se utiliza todavía hoy. En los siglos XVI y XVII se fabricaron monedas con cuños cilíndricos que presionaban con gran fuerza una lámina de metal de la que luego se cortaban las piezas.

Otros métodos de fabricación, como la fundición de las piezas en moldes, se han usado muy poco porque su calidad es baja y no permite prevenir la falsificación.

 
UN MUNDO SIN MONEDA
 
La primera zona del Museo, está dedicada a algunos de los objetos que han servido como dinero. Objetos cuyo valor es admitido por toda una comunidad y que en virtud de ello pueden ser cambiados por otros bienes. A estos objetos, se les suele llamar premoneda, pero no guardan necesariamente una relación temporal con la moneda metálica. Son simplemente modelos alternativos de patrones de intercambio que han tenido menos éxito y no han evolucionado, aunque algunos de ellos todavía se siguen usando.
 
 

GRECIA
Como tantas otras cosas, la moneda parece que la inventaron los griegos. Fue un lento proceso de la utilización de los metales en bruto al uso de pequeñas piezas marcadas integradas dentro de una escala de valores. En la sala 1, junto a la reproducción de un taller de fabricación de moneda en aquellos tiempos, se nos habla de algunos de los primeros sistemas de peso, como el basado en la dracma.

Dediquemos unos minutos a los audiovisuales que se proyectan en la sala 2, y, al terminar, disfrutemos de lo mejor del arte monetario griego. No volverá a ver nada parecido en las salas dedicadas a monedas. Sólo algunas medallas pueden compararse con estas pequeñas esculturas de plata.

 

ROMA E HISPANIA
 
Roma
Fue ya en tiempos de la República, cuando se comenzaron a fabricar monedas de bronce, primero de gran tamaño, pero que luego se fueron reduciendo y conformándose con diferentes pesos y valores. Recibieron el nombre de ases.También emitió la república romana algunas monedas de plata, primero a semejanza de las griegas. La moneda de plata que caracterizó a Roma fue el denario.

La moneda imperial romana consolida la costumbre, de retratar a la persona que ostenta el poder o simboliza al Estado. Con variantes y excepciones, perdurará hasta nuestros días. En los reversos conmemoran hechos históricos y, en forma de alegorías, la idea que los personajes tenían o querían dar de sí mismos.

En el centro de esta sala 3 podemos ver una maqueta de lo que fue la ciudad de Roma, dónde estaban sus edificios más conocidos y cómo algunos de ellos quedaron también inmortalizados en las monedas.

Hispania
Fenicios y griegos, llegaron a las costas de la península Ibérica a lo largo del primer milenio anterior a la era cristiana, estableciendo colonias permanentes en las costas. Estas ciudades realizaron las primeras acuñaciones en nuestro suelo, junto a las acuñaciones llamadas hispano-cartaginesas.

Durante el siglo III a.C. en la península Ibérica, algunas comunidades indígenas, iberas y celtíberas, comienzan a acuñar monedas de bronce y de plata con leyendas escritas en su propios alfabetos. Conforme avanzaba el proceso que se ha llamado romanización de la península, las ciudades tomaban las costumbres y leyes romanas e iban incorporando el alfabeto latino a sus acuñaciones.

 
 
EDAD MEDIA Y LOS CRISTIANOS
 
Edad Media
El imperio romano de occidente, con el aporte de población de los pueblos de origen germánico fue cambiando poco a poco hasta que fue sustituido como entidad política por un mosaico de reinos germánicos, más o menos romanizados. El imperio bizantino continuó la tradición romana durante toda la Edad Media.

A partir del siglo VIII, y durante casi ochocientos años, el límite occidental entre el mundo cristiano y el islámico estuvo situado dentro de la península Ibérica. El Islam se había dotado recientemente de una moneda propia que recogía la herencia de la moneda de oro bizantina y la sasánida de plata. El hecho más llamativo es que son monedas sin imágenes.

Los estados islámicos peninsulares acuñaron moneda de oro (dinar), plata (dirham) y cobre (felús). En el siglo XI la zona musulmana, que durante el emirato y el califato había constituido un solo estado, se desmembró en varios de menor entidad, conocidos como taifas.

Se produjo luego la entrada de los almorávides, que más tarde serían sustituidos, en toda su zona de influencia, por los almohades. Los almorávides emitieron un prestigioso dinar de oro y una moneda de plata denominada quirate. Los almohades acuñaron dinares algo más pesados que los almorávides, que los cristianos conocían como doblas, y un dirham de plata de forma cuadrada.

Los Reinos Cristianos
Las monedas cristianas vuelven a tener representaciones iconográficas, pero suelen conceder bastante importancia a las leyendas o inscripciones. Regresa a la moneda el retrato de los gobernantes como símbolo del poder emisor, pero podemos ver también otro tipo de símbolos de este poder, como cruces, monogramas o composiciones heráldicas. A finales del siglo XI todos los estados cristianos peninsulares emitían ya sus propias monedas.

 
  
EDAD MODERNA
 
Se considera a la época de los Reyes Católicos como la que nos introdujo en la Edad Moderna. Con la dinastía de la Casa de Austria se inicia la acuñación del escudo de oro y de las grandes piezas de plata de ocho reales, seguidoras del patrón del thaler centroeuropeo.

Las piezas de ocho reales se acuñan en las cecas castellanas y americanas. Se llamaron ducatones y piastras en los territorios italianos, y thalers en los territorios alemanes, término que daría origen a la palabra dólar.

Dos maquetas ocupan el centro de la sala, en una de ellas se ha esquematizado la acuñación a molino. En la otra vemos el emplazamiento del llamado Ingenio de la Moneda, instalado en Segovia en tiempos de Felipe II para la fabricación de moneda mediante ese sistema importado desde el Tirol. Con esta técnica se acuñaron el centén y los cincuentines que vemos en las vitrinas bajo el rótulo Fabricación en Segovia.


LAS CASAS DE LAS INDIAS
 
A partir de 1535 se empezaron a instalar en América casas de moneda: México y Santo Domingo, y posteriormente Lima y Potosí, Santa Fe de Bogotá. La plata americana llegaba a España donde se acuñaba, en forma sobre todo, de reales de a ocho, moneda también conocida como peso y luego como duro.

Los tipos de las monedas fueron variados, destacando el escudo de la monarquía, el de Castilla y León y la composición simbólica integrada por las columnas de Hércules y el lema del emperador Carlos: PLVS VLTRA.
Así nació el famoso columnario, con la imagen de los dos hemisferios, todo sobre unas ondas que representan el mar, y un nuevo lema circular: VTRAQUE VNUM. En las colonias norteamericanas se les llamaba dólares. Los Estados Unidos independientes tomaron como modelo a los reales de a ocho mejicanos para la emisión de sus propios dólares, iniciada oficialmente en 1792.

Con la llegada de la dinastía borbónica se abrieron nuevas casas de moneda en Guatemala, Popayán y Santiago de Chile.

La información sobre las monedas de la América hispana se completa con un interesante audiovisual "La moneda indiana".
 

 
EL PAPEL MONEDA

Durante el reinado de Carlos III se fundó el Banco de San Carlos para responder de una emisión de deuda pública conocida como vales reales que es considerada como un antecedente del billete de banco, ya que circuló como dinero. El mismo Banco emitió las primeras series de cédulas, que ya eran verdaderos billetes, canjeables por moneda y sin devengar intereses.
 
 

 

EL SIGLO XIX

En la época de Isabel II se produjeron varios intentos de reforma, que conducirían primero al efímero sistema del escudo y, finalmente, a la instauración del sistema de la peseta por el Gobierno Provisional que sucedió a la derrocada reina a finales de 1868. Peseta era el nombre popular que se había dado en Cataluña a la pieza de dos reales de plata hacía más de un siglo, y que ahora se aplicaba a un valor de cuatro reales de vellón. También apareció la palabra duro en una pieza acuñada en Gerona en 1808.

La Casa de la Moneda de Madrid se trasladó a un nuevo edificio en el paseo de Recoletos, en la manzana que hoy ocupan los jardines del Descubrimiento. Este edificio albergó también a la Fábrica del Timbre y, tras varios años de trabajar juntas, ambas fábricas se fusionaron en 1893, dando origen a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, ya centenaria. Podemos ver en el centro de la sala una maqueta del edificio, y sobre un panel la lápida inaugural y las puertas de la Tesorería.

Si quiere que le contemos una breve historia de nuestra Fábrica, pase a la sala de proyección.
 

EL SIGLO XX
 
Con el siglo XX llegó a la Fábrica la electricidad: en 1927 se había culminado la adaptación de todos los procesos a la nueva fuente de energía.

La II República acuñó moneda de todas las denominaciones hasta 2 pesetas, pero casi todas tardíamente, algunas en plena guerra civil. Durante la contienda, en la zona republicana se realizaron acuñaciones a escala regional o local, e incluso circularon pseudomonedas de cartón con aprobación oficial.

Tras su victoria armada, el general Franco gobernó España hasta su muerte. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre fue reorganizada para que procediera, no solo a la acuñación de moneda y a la impresión de sellos y papel timbrado, sino para que fuera la imprenta de los billetes emitidos por el Banco de España.

La efigie de Franco no aparecerá en las monedas hasta 1947, y solo se modificaría en 1966. Sin embargo, se acuñaron curiosidades numismáticas, como las piezas de 5 y 10 céntimos que imitaban los denarios ibéricos del jinete lancero, las de 25 y 50 céntimos con simbología marinera, o la acuñación en 1966 de piezas de cien pesetas en plata.

La moneda del reinado de Juan Carlos I fue uniforme durante los primeros años, aunque con reversos variados. En 1980, con ocasión del Campeonato del Mundo de Fútbol celebrado en España en 1982, se emitió una serie con reversos conmemorativos. Las siguientes emisiones vieron el regreso de la M coronada, que había sido la marca de la ceca de Madrid durante la dinastía borbónica hasta Isabel II. En 1990 se establece un sistema monetario basado en el orden creciente de los valores por criterios de tamaño, peso y composición metálica. En 1993 nuestra Fábrica introdujo como novedad en la moneda mundial la llamada imagen latente, con un efecto sobre el metal parecido al de un holograma. Desde 1989 se han emitido series conmemorativas, independientemente de las series destinadas a la circulación tanto en pesetas como en euros.

Sobre las vitrinas que exhiben las últimas pesetas se pueden ver ejemplares de las medallas deportivas realizadas por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre con ocasión de los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona en 1992.

 
 
LA MEDALLA
 
Las medallas que exponemos en las salas 12, 13 y 14 son obras de arte, parecidas a las monedas en su forma, por lo general redonda, y en su composición, metálica. Se fabrican por fundición o por acuñación. En su concepción responden a las mismas tendencias que las otras artes plásticas de su época.

En la sala 12 pueden contemplar los modelos para los leones de la fuente de Cibeles, junto con otros modelos de la época.

En el centro de la sala 13, entre las dos hileras de escayolas, hay una prensa de volante. Estas máquinas servían para acuñar monedas y medallas. El mecanismo, como se puede ver es el de un tornillo que, al ser accionado con fuerza, produce el golpeo de los dos troqueles sobre el cospel, disco o pieza de metal situado entre ambos, imprimiéndolo o acuñándolo. Su silueta se ha convertido en el logo de nuestro Museo.

En la sala 14, dedicada a la medalla española de la segunda mitad del siglo XX, se exponen medallas y modelos de los sucesivos ganadores del Premio Tomás Francisco Prieto, convocado por la FNMT.

 
 
ARTES GRÁFICAS
 
A partir de la sala 15 salimos de un mundo exclusivo de metales, y entramos en un mundo de papel y tinta. Unas salas en las que se recogen piezas que en su día fueron objetos de producción en el campo de las Artes Gráficas.
Los audiovisuales informan sobre el papel y su fabricación y sobre los principales métodos de impresión. En el área expositiva hemos querido dar a conocer una pequeña parte de nuestra colección de grabados. El Museo posee un magnífico conjunto de grabados de los siglos XVI y XVII, continuada en el XVIII y hasta nuestros días.

La sala 16 está dedicada al papel sellado y la lotería y algunos otros juegos. El uso del papel sellado se introduce en el siglo XVII.

La sala 17 está dedicada al sello postal. Al fondo, un pequeño panel nos enseña las partes y elementos de un sello de correos, los formatos en que nos lo podemos encontrar y los usos que han recibido los sellos postales. La primera parte de la sala recoge la historia del franqueo en España, comenzando por las llamadas marcas postales utilizadas con anterioridad al sello y terminando con los más actuales. En los paneles se pueden ver reproducciones ampliadas y algunos de los elementos que intervienen en la producción del sello, como planchas y moletas.

El último expositor resume el proceso de elaboración de un pliego de sellos calcográficos, en sus fases de diseño, grabado de plancha, transferido a moleta, cilindro de impresión y pliego.
 
Colaboran:
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